Francia
Clima: El clima es templado en el norte; las zonas nororientales tienen un clima más continental con veranos cálidos e inviernos más frÃos. Llueve durante todo el año con bastantes probabilidades de precipitaciones en forma de nieve durante el invierno. Las Montañas de Jura tienen un clima alpino. Lorena (Lorraine), protegida por sus colinas, tiene un microclima relativamente apacible. El clima es mediterráneo en el sur; el tiempo en la zonas montañosas es más fresco, con fuertes nevadas en invierno. El Océano Atlántico influye en el clima de las zonas costeras occidentales, desde el Loira hasta la región vasca, el tiempo es templado y relativamente apacible con lluvias distribuidas a lo largo de todo el año. Los veranos pueden ser muy cálidos y soleados. En las zonas interiores el clima también es suave y la vertiente francesa de los Pirineos tiene fama por su récord de luz solar. Las regiones de la Costa Azul, Provence y Roussillon disfrutan de un clima mediterráneo. El tiempo en los Alpes franceses es inestable. Las regiones de Auvernia, Borgoña (Burgundy) y Valle del Rhône tienen un clima continental. En toda esta zona se pueden dar vientos muy fuertes, como por ejemplo el Mistral. Ropa adecuada: Prendas para clima continental europeo dependiendo de la estación del año.
Religión: Católicos 90%, Protestantes 2%, JudÃos 1%, Musulmanes (trabajadores norteafricanos) 3%, no afiliado 4%
Moneda: 1 euro (EUR) = 100 centavos
Población:59.551.227
Idioma:Francés 100%, dialectos y lenguas regionales en decadencia (Provenzal, Bretón, Alsaciano, Corso, Catalán, Vasco, Flamenco)
Sistema de Gobierno:República
La mitad norte, desde Alsacia al este hasta la Bretaña al oeste, es la prolongación de la región montañosa de Europa Central, con montañas (Vosgos) y mesetas poco elevadas y colinas. En el centro se encuentra el Macizo Central; al sudeste los Alpes; al sur la región mediterránea con cadenas de montañas (Pirineos) y planicies. Los cereales, principal producción agrÃcola, ocupan la mitad de la superficie cultivada; el trigo se produce en todo el paÃs (principalmente en el norte y en la cuenca parisiense). Las viñas ocupan la región mediterránea. Los principales recursos minerales son: carbón, hierro (en la cuenca de Lorena) y bauxita (en el sur del paÃs). La dependencia de la energÃa nuclear constituye un grave problema. En 1991 funcionaron 56 reactores en el paÃs, muchos de ellos de más de 20 años de uso, que generaron un total de 314.000 millones de kw horas, más de la mitad del consumo nacional; el paÃs es el segundo productor de energÃa nuclear después de Estados Unidos. Funciona una usina de reprocesamiento nuclear (Cap de La Haya) y de generación de plutonio, con graves consecuencias sanitarias y ambientales.
Datos turÃsticos de Francia
Las arenas del litoral Atlántico francés son magnÃficas para los deportes de navegación con vela ya sea en agua o en la arena. La región del Canal de la Mancha es el sitio ideal para los apasionados del surfing, especialmente durante los meses del otoño. El submarinismo se puede practicar con grandes facilidades en las islas mediterráneas como Córcega, Porquerolles y Port Cros. Sus aguas transparentes y especies marinas harán sentir la profundidad del inmenso mar; si además, al salir se encuentra con ese aire de piratas que ofrecen las islas, la experiencia será única. Los Puertos del Atlántico ofrecen una posibilidad que no todos los sitios del mundo tienen: centros naturistas en donde se puede llevar una vida tranquila, alejada de la contaminación, pero muy lejos de resultar aburrida. Si se es más atrevido, las zonas costeras de la Riviera, especialmente Saint Tropez, esconden pequeñas playas destinadas al nudismo. En una palabra, Francia ofrece todas las posibilidades para quienes gustan de la playa, la arena y el sol.
Navegar por los rÃos de Francia es una aventura relajada y atractiva. Más de 12.000 kilómetros de cauces fluviales navegables -gracias a los 5.000 kilómetros de canales que unen a los rÃos- ofrecen variadas alternativas. Los cuatro principales rÃos (Dordoña, Loira, Ródano, único rÃo que desemboca en el Mediterráneo y el Sena), cuentan con tours organizados para recorrer sus afluentes y disfrutar de los paisajes que los rodean. Estos paseos suelen ser tranquilos, a veces animados durante la travesÃa con música o un pequeño salón de baile, pero que pueden ser perfectamente familiares. Existen cruceros de una mañana hasta de varios dÃas en modernas embarcaciones tipo hotel. Si lo que le atrae es la independencia y la soledad, puede alquilar un bote pequeño o una barcaza-vivienda y recorrer por su cuenta la zona elegida. Entre los sitios más visitados y atractivos se encuentra el Valle del Loira, el Canal de Borgoña, el Marne que cruza los viñedos de Champagne y llega a Estrasburgo y el Canal de Midi que pasa por Burdeos.
Desde la época de los romanos existieron pequeñas zonas termales acogedoras y suaves. Actualmente son centros de descanso envidiables que ofrecen múltiples servicios. Entre los más renombrados están Bourbonne les Bains en la zona de los Vosgos, Contrexeville, Parque Vitel, Bourbole y Royat en Auvergne y Vichy, cercana al bosque de Troncay y al Lago Allier. En el mar también existen centros de talasoterapia que combinan las bondades del agua con las de algas marinas y otros productos relajantes. Las costas del oeste ofrecen servicios de tipo tonificante y revitalizante; las del sur son las ideales para el descanso y disminución del estrés. Las costas del norte están más orientadas a la relajación a través de actividades deportivas.
Cada región tiene sus viñedos propios y fascinantes, acompañados de sus vinaterÃas y bodegas. Hacer un recorrido por ellas es una excelente forma de comprender el aprecio por esta bebida. Se puede elegir entre la ruta de Alsacia, la del exquisito y afamado Borgoña, que entre octubre y noviembre se convierte en una ruta inolvidable, la del Burdeos, el Loira, Provenza y, por supuesto, la ruta del Champagne. Hacer un itinerario del vino es en cierta forma ver su origen, su gestación y su destino. En el camino, que puede ser en autobús o incluso en bicicleta, se pueden ir descubriendo historias fabulosas que adornan al fruto de la vid y que le han vuelto el producto más tÃpico de Francia.
