Archivo para diciembre, 2008

La Alhambra

la alhambra2 La Alhambra

Recostado sobre unos cojines, aspirando el aroma de los jardines, y meciéndose con el rumor de una fuente, descansa el último rey moro. Sus ojos se pierden en los arcos calados de yeso, en los azulejos y yeserías de oro y matices, en las pesadas cortinas, en los vidrios de colores… Nuestros ojos se pierden en esos recuerdos, en las vivas imágenes que se escaparon al paso del tiempo, en los misterios que emanan de las paredes de la Alhambra.

Historias de aventuras, de sangre, de pasiones y leyendas cobran vida en este complejo islámico. Todo en la Alhambra está concebido para conseguir el máximo goce de los sentidos: los jardines, los patios y fuentes, las piletas, la iluminación, las flores… Son muchas las características que hacen de este lugar uno de los más bellos palacios árabes, y el mejor conservado de los que quedan en el mundo.

La Alhambra se alza imponente sobre la cima del Cerro de la Assabica, a orillas del río Darro, y al pie del macizo de Sierra Nevada. Domina a Granada desde un sitio estratégico: al norte, el Valle del Darro; al sur, el Valle de la Assabica; al este, el barrio árabe Albaicín, el monte Mauror y el cerro del Sol.

Es tentador perderse en el laberinto de palacios, museos, iglesias, estancias… Caminar por los diferentes senderos que unen las residencias privadas de los reyes nazaritas con los palacios del harem… Imaginar al sultán junto a su cortejo de mujeres, concubinas, hijos, sirvientes… Tentarse y ansiar los tradicionales, casi litúrgicos, baños árabes. Resulta peligroso quedar atrapado en los halos de su historia, seducido por el perfume de sus rosas y jazmines, enceguecido por la belleza de sus formas.
CUENTA LA LEYENDA
Cuenta la leyenda que en la Sala de los Abencerrajes, Muley Abul Hasán hizo asesinar a todos los hijos que había tenido con su primera esposa, con el fin de que el trono fuese heredado por el hijo de Zoraya, su favorita.

Así es que las manchas de óxido de hierro que hay en la fuente, no son otra cosa que indelebles huellas de la sangre derramada por el parricida.

También circula la historia de que, en esa estancia, fueron asesinados 37 caballeros abencerrajes por orden de Mohammed X, sólo para engañar y conspirar en contra de uno de sus enemigos.

Aún se perciben, en las estancias del Harem, las huellas de las odaliscas, de las esclavas y de las favoritas que, más de una vez, fueron la causa de los incontables crímenes pasionales; y que fueron también parte de los Cuentos de la Alhambra con los que el escritor inglés Washington Irving (1783-1859) revivió el mundo árabe.

Se escucha el rumor de que el día que la Puerta de la Justicia se quiebre, será el día del Juicio Final.

LA HISTORIA DEL CASTILLO ROJO
Cuenta la historia que la Alhambra fue reedificada por la noche y que el fuego de las antorchas, reflejado en las palas de los trabajadores, resplandecía e iluminaba varios kilómetros. Por esto o por el matiz rojizo de la arcilla de sus paredes se llamó a la fortaleza el castillo rojo. De acuerdo a esta teoría la palabra Alhambra sería el resultado de la castellanización de las palabras árabes Calat-alhamrá, que significan castillo rojo.
La época más gloriosa de la Granada árabe se inicia en la Edad Media. En este período de esplendor, la España musulmana creó la maravilla arquitectónica de la Alhambra. En 1238, el monarca Mohamed Benalahmar convirtió la sequedad y aridez de las laderas granadinas en jardines y palacios dignos de la más ferviente sensibilidad árabe. Así, llevando agua del río Darro a la cima del monte, se inició el futuro teatro de las grandezas, servidumbre, y no pocos sangrientos enfrentamientos de la historia del reino de Granada.

Dos siglos y medio después se produjo la ruina de la dinastía árabe. El 2 de enero de 1492 los habitantes de la Alhambra se despertaron en una ciudad cristiana. Las murallas no habían podido detener a los reyes católicos. Los moros fueron desterrados.

Boabdil, el rey árabe, no pudo defender a su fortaleza. Las malas lenguas dicen que por causa de su afinidad al ocio y a las fiestas. Culpable, abatido, se alejó sin mirar atrás. Solamente, una vez en la colina -conocida como El Suspiro del Moro-, giró… suspiró y lloró. “Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre”, le dijo su madre.

MOROS Y CRISTIANOS
Desde la cima, la Alhambra combina lo grande con lo pequeño, lo majestuoso con los más sensibles detalles. El orden arquitectónico es parte y hace uso de los elementos naturales: aire, agua y luz. La geometría anida en los innumerables arcos calados, en los azulejos policromados, en las muchas columnas, puertas y ventanas que hacen de este arte una geometría humanizada.

Los musulmanes, herederos de quienes tuvieron vivienda tan provisional como las tiendas del desierto, no dudaron en mimarse en las laderas andaluzas. Algunos dicen que en Oriente las paredes no se adornan por estética, sino sólo para ocultar la miseria de los muros de barro. Como sea, el fin justifica los medios.

La Alhambra se fue modificando y construyendo en el tiempo. Un poco, o bastante, por la incomprensión cristiana, y otro poco por el espíritu de novelería de sus habitantes. Todo es cambiante, se va de sorpresa en sorpresa. Por ejemplo, en la Sala de los Reyes aparece pintado sobre el abovedado techo la estampa de diez soberanos musulmanes reunidos en asamblea y sentados en cómodos almohadones. Teniendo en cuenta que el arte musulmán rehusa representar la figura humana -de acuerdo con el espíritu del Corán- resulta lícito suponer que las pinturas de esta estancia son obra de un artista cristiano.

Los cristianos no sólo pintaron techos en los palacios árabes, sino que también construyeron edificios, entre los que se destaca la estructura del Palacio de Carlos V. El rey, nieto de los reyes católicos, fue a pasar un verano a Granada, y se enamoró de la región. Entonces decidió construirse un “recinto”. Fue así como, en 1527, el arte renacentista empezó a formar parte de este espacio sensual moro.

Detrás de estos cruces de culturas y estéticas diferentes, también se levantaron edificios de los que hoy apenas quedan recuerdos.

EL GENERALIFE, UN SPA REAL
Era la villa de verano de los reyes árabes y su nombre significa jardín del alarife: Gennat-Alarif. Parece que fue construido a mediados del siglo XIII y reformado en varias ocasiones. Está situado en las pendientes del Cerro del Sol.

Los caminos de la Alhambra conducen a la belleza de sus jardines, a sus románticos santuarios, galerías, laberinto de glorietas, y estratégicos miradores. Se dice que estos jardines fueron inspirados en la imagen del Paraíso Terrenal. El agua es el mesías, el elemento fundamental que domina las perspectivas: fuentes, canales y estanques. La estructura de estos jardines nazaríes se caracteriza por ser íntimos, por estar protegidos por geranios y claveles, por muros de cipreces recortados… por cerrarse a los ojos ajenos.

INFO:

¿CÓMO LLEGAR?
Desde Madrid, en bus o tren, a Granada. Y a la Alhambra, desde el centro de la ciudad caminando (subir la colina), en bus o taxi.

¿CUÁNDO IR?
Durante todo el año, preferentemente, un día de sol.

RECOMENDACIONES:
Llegar temprano porque sólo pueden ingresar 8.000 personas. Además los trayectos son muy largos y se necesita todo un día para recorrer bien el lugar. La mayor parte del recorrido es a la intemperie: es recomendable llevar protección solar, en verano, y/o abrigo, en invierno.

IMPERDIBLES:
Todo en la Alhambra es imperdible. En Granada: caminar por las callecitas del Barrio árabe Albaicín y comprar artesanías.

Grecia, Las Cíclades

europa Grecia, Las Cíclades

Este conjunto de 34 islas que salpican el mar Egeo es fuente interminable de inspiración de escritores y artistas. El nombre se debe a que se encuentran reunidas alrededor de Delos, la Isla Sagrada de la Antigüedad, en donde, de acuerdo con la mitología, se refugió Leto para dar a luz a dos dioses: Apolo y su hermana gemela Artemisa.

Las Cíclades son muy semejantes desde el punto de vista geográfico y ambiental, en todas se encuentra el paisaje árido con sus pequeñas y blancas casas, los macizos rocosos y el mar azulísimo. Sin embargo, cada isla conserva sus tradiciones y narra su propia historia.
Entre las más destacadas podemos señalar a Míkonos, Paros, Naxos, Amorgos, Ios y Santorini. Como consecuencia de su herencia cultural, sus habitantes tienen un orgullo e identidad muy fuertes. No nos olvidemos de que son griegos; simbolizan la “cuna de Occidente”, constituyeron siempre el “umbral entre Europa y Asia”, poseen un legado en literatura, filosofía, arquitectura y escultura de un valor incalculable y hoy en día, sus islas son reconocidas en el país y el resto del mundo como un paraíso para el turista. Este orgullo también lo sienten por su idioma, y les gusta cuando los visitantes usan algunas de sus palabras: kalimera (buen día), kalispera (buenas tardes), efkharisto (gracias), yassou (salud).

Estos mismos habitantes, en un principio por razones prácticas de protección, se convirtieron en creadores de un original estilo arquitectónico que se distingue por la plasticidad de sus formas y la sobriedad de sus líneas. Pequeñas y blancas casas con ventanas pintadas de colores intensos, callejuelas empedradas y empinadas, todo construido con el arte incomparable de los isleños.
Las bellas Cíclades muestran sus puertos plagados de coloridos barquitos pescadores y cantidad de lujosos veleros de banderas lejanas. Las rodea un mar tranquilo, que a veces (para quienes vivimos en las costas del Atlántico Sur) parece más un gran lago de agua salada. Las adornan gran variedad de capillas y pequeñas iglesias, blanquísimas y de cúpulas celestes, además de los antiguos y vistosos molinos de viento, siempre en lo alto de alguna colina y observando pacientemente el mar.
El Egeo impresiona por su luminosidad y transparencia. Navegar por él es uno de los sueños a cumplir por todos aquellos amantes del deporte a vela o las travesías marítimas. Su fama se debe en parte a su célebre pasado, que lo hizo testigo del nacimiento de la historia occidental, de la mitología, de la leyenda…, pero también es producto de su belleza natural presente, que da forma a un escenario grandioso, en donde las islas y el sol protagonizan diariamente un eterno romance.

La exclusividad de estas islas se debe principalmente a su singular contexto geográfico. En ninguna otra parte del continente europeo existe semejante conjunto de pequeñas superficies de tierra regadas en el mar, y además son las más accesibles desde el continente, y por eso mismo las más frecuentadas por el turismo.
Nacidas de erupciones volcánicas o de enormes deslizamientos de tierra, todas están dotadas de escarpados riscos y acantilados, playas tranquilas o de asombrosas arenas negras y espectaculares caminos sinuosos que las atraviesan.

Es muy divertido recorrer estas hermosas rutas en pequeñas motos o scooters de alquiler ($10 por día). De pueblito en pueblito, de playa en playa, de punta a punta de cualquiera de las islas, la moto es el transporte ideal. En las más tranquilas como Amorgos, sólo un pastor y su rebaño pueden llegar a detenerte. Sorpresivamente te podés cruzar con algún automóvil. El sol y el viento del Mediterráneo te pegan en la cara…
El tránsito es más importante en las turísticas Míkonos y, sobre todo, Santorini. Allí es muy difícil que puedas alquilar moto sin presentar la licencia de motociclista requerida (las multas son elevadas).
Otro de los placeres que te ofrecen las islas es la comida, comenzando por el popular giros pita (especie de sandwich con pedacitos de carne al grill bien crocante, tomate, cebolla de verdeo y una salsa exquisita llamada tzatziki). Otro clásico es un plato llamado moussaka (parecido a un pastel de carne al horno). La sabrosa ensalada griega (greek salad o choriatiki ) contiene aceitunas, tomate, cebolla, pepinos y una gruesa feta de queso de cabra, todo con aceite de oliva. Y una lista interminable de deliciosas preparaciones más que dieron fama y renombre a la cocina griega en todo el mundo.
Hay que probar el café frappé (servido en un vaso de trago largo, frío y con hielo); se toma mucho en el verano. Ellinikos es el café a la griega. Se lo prepara vertiendo en el briki (recipiente) simultáneamente agua fría, el café molido ultrafino y el azúcar. Después de dos o tres hervores (hay que retirar la infusión del fuego cada vez que sube) se deja reposar unos minutos y se bebe en pocillos pequeños. Es muchísimo más fuerte y aromático que el que solemos tomar los argentinos.

Las playas son variadas y para todos los gustos. Pueden ser de arenas claras o negras, de piedras pequeñas o de grandes rocas, generalmente con muchas europeas en topless y opciones de playas exclusivas para nudistas y gays. Pueden no tener ningún servicio o sombrillas, reposeras, bares, restaurantes, alquiler de tablas de windsurf, canchas de voley, etc. La temperatura del agua es muy agradable entre fines de junio y mediados de noviembre; de diciembre a mayo es fría.
La vida nocturna se disfruta al ritmo de música internacional y tragos de alta graduación alcohólica, en bares, discos, playas o en la misma calle.
La gente joven y cosmopolita es mayoría en islas como Ios y Míkonos.
Santorini es mas “chic” y muy cara. La frecuentan mucho las parejas, que cenan mirando el mar a la luz de unas velas en sofisticados restaurantes con estilo siempre romántico.
Las Cíclades cuentan también con atractivos culturales como las ruinas de la Antigua Grecia, lugares arqueológicos como la Isla Sagrada Delos, cantidad de restos de templos o santuarios diseminados, como es el caso del de Apolo en Naxos (una isla pródiga en mitos e historia), ciudades sacadas a la luz luego de años de excavaciones como Acroatiri (auditorio), en Santorini. Es de enorme interés el Museo Arqueológico, que funciona en donde antiguamente fue la escuela a la que asistió Nikos Kazantzakis, autor de Zorba el Griego. También son muy interesantes las iglesias y monasterios del milenio pasado, en épocas bizantinas. Un maravilloso ejemplo es el monasterio de Jazoviotissas, construido pegado a un acantilado de 200 metros sobre el mar en Amorgos, una de las islas más bellas y tranquilas.
Paseos con negocios de artesanías y joyerías es lo que abunda, sin embargo tampoco faltan los negocios de ropa, cerámica, relojes, alfombras, pinturas, fotografía, curiosidades y todo tipo de souvenires.
Cantidad de yates y cruceros de todo el mundo pasean en los puertos y las costas de este encantador grupo de islas, que se completa con las aún más pequeñas, muy auténticas, solitarias y tranquilas, como por ejemplo Sikinos, Foléngrados o Anafi. Sin embargo nunca se encuentran aisladas del resto, una importante flota de ferries, alíscafos y pequeños barcos conectan a las Cíclades entre sí o hacia el Pireo (Atenas), hacia Creta o también hasta las islas más importantes del Dodecaneso como Rodas o Kos.

Cuando bajás de los ferries en alguna nueva isla a visitar, los mismos habitantes propietarios de habitaciones o departamentos de alquiler te reciben ofreciéndote sus económicos alojamientos (alrededor de $16 la habitación doble) y el traslado con tu mochila o valijas hasta el lugar. Generalmente todos tienen tanques con paneles solares, muy efectivos a la hora de bañarse con agua caliente. En muchos casos te dan habitaciones con cocina y heladera incluida. Esta posibilidad de cocinar hace que tu viaje por las isla pueda llegar a realizarse con muy pocas dracmas.
La industria del turismo es desde décadas atrás el principal medio de vida de los isleños y tiene gran variedad de servicios y distintas calidades y precios.
Miles de visitantes desembarcan anualmente y comprueban que éste es uno de los mejores lugares donde rendirle culto al sol y al mar. Nadie duda hoy en día de la belleza de las Cíclades, que gracias a sus dotes ha logrado fama internacional. De todas aquellas islas, grandes y chicas, uno regresa no sólo con pesar, sino con la nostálgica sensación de haber estado en un sitio donde misteriosamente no transcurre el tiempo.
Texto y fotos: Diego Biosca.

El pasado de las islas

Todas las islas griegas tuvieron una turbulenta historia. Pobladores de todas partes del Mediterráneo se establecieron en ellas desde la Prehistoria y desarrollaron deslumbrantes culturas.
Están habitadas desde el Mesolítico. En la Edad de Bronce floreció una cultura particular, el cicladismo, la cual dejó muestras de un arte único. Son muy famosas las vasijas de las Cíclades, con sus excepcionales tallas y pinturas decorativas. Pero su creación más importante son las figuras de mármol del primer período, que constituyeron las primeras esculturas de Europa.
La erupción del volcán Sira (Santorini) en 1550 a.C. señala el fin de la cultura cicládica así como el inicio de la dependencia de las islas de la cultura micénica. Más tarde se establecieron jonios y dorios en colonias que formaron parte de la Alianza Ateniense cuyo centro era Delos. Luego las islas fueron reclamadas por los macedonios, los ptolomenses, los dorios y los romanos. En la época de Bizancio fueron saqueadas por los piratas y después ocupadas por los francos y venecianos. Finalmente, durante la Revolución de 1820, todas las islas formaron parte en la lucha contra el Imperio Turco-Otomano.
Todos los detalles de aquel mundo antiguo, que continúan vivos a través de los restos y ruinas, logran fascinar hoy hasta al más indiferente a la historia antigua.

El cataclismo natural más violento en la historia de la humanidad

Santorini debe descubrirse con la luz matinal. El barco entra en la bahía navegando a lo largo de los abruptos acantilados, que cortan un apilamiento de derrames de lava oscura, estratificada con piedra pómez clara y escoria enrojecida. Arriba, las aldeas blancas y luminosas dominan esa muralla natural. Abajo, el mar agita algunos veleros y barcas de pescadores. Se tiene la impresión de que se entra en el cráter de un volcán gigante.
En realidad, se trata de una caldera de 83 kilómetros cuadrados, provocada por el derrumbe del techo de la cámara magmática que alimentaba al volcán primitivo. Esta fue vaciada de su contenido por una serie de explosiones violentas que proyectaron nubes de cenizas formadas por fragmentos de vidrio volcánico y residuos de rocas antiguas; en los sedimentos del mar Egeo se puede encontrar un nivel continuo de esa clase de partículas, en una extensión elíptica que mide 600 kilómetros de largo y 300 de ancho. La catástrofe llegó a su paroxismo cuando aquella depresión fue invadida por las aguas. Es de imaginar la incontenible violencia del maremoto que se produjo. La explosión debió ser espantosa y los daños, incluso en lugares tan alejados como el este de Creta, fueron atroces.

Dublin

castillo de dublin escocia Dublin

INTERIOR, HABITACIÓN, SEMIDORMIDA
El aluminio de una lata de Guinness vacía brilla junto a un paquete abierto de galletitas de chocolate sobre mi mesita de luz. Por la ventana entra un viento suave que hace flotar con gracia una cortina verde y deja ver, de a ratos, pedacitos rojos de Irlanda: la edificación baja y de ladrillos a la vista del barrio obrero donde paro; un poco más lejos se recortan chimeneas en desuso de fábricas abandonadas. Levanto la lata y mirándola fijo, sentencio:
-Esto es Dublin. Esto.

En casa convivimos una coreana que se la pasa desafiando a quien sea al ping pong en un inglés impecable, un francés que mira todo con aires de fino (pero no lo es), un holandés que de correcto, aburre, y otra argentina que puertas afuera se hace pasar por española para poder trabajar legalmente. Todos escapamos del polaco que regentea el asunto. Él contabiliza todas las mañanas tempranito la cantidad de pies en cada colchón. Por cada par, cobra 15 pounds irlandeses.

Hoy me pasa a buscar Stephen en su fiorino blanca. A eso de las 10 me toca bocina desde la calle como marca el reglamento universal del novio con movilidad propia. Tiene un reparto de Guinness. Todas las mañanas debe asegurarse que en ningún pub de su recorrido le falte el maná marrón oscuro. Como buen irish boy se enorgullece de su apellido O’Brien. La O con apóstrofe significa “hijo de”, y la lucha de Stephen más encarnizada es contra los “mac” escoceses y los “son” ingleses, especialmente estos “son” que son tan son. Eso sí, mucha flema y mucha isla verde pero en su estéreo no hay mañana que falte música pop coreana. Tampoco hay que agotarse en lo propio.
-U2 es para los turistas-, me dijo una tarde.
-A mí me gusta Bono.
-¡Ah! Tú también, you too, U2-. Sentí que lo decepcioné.

Él es capaz de empezar el reparto por el medio, arrancar para atrás, después irse a la mitad de la mitad y arrancar de nuevo, y así. Pero yo tengo uno preferido, y hoy que es un día para recordar porque de hecho lo estoy recordando, decidimos seguirlo: el recorrido de descuarticemos a la monarquía.
Los irlandeses, al igual que sus enemigos ingleses, tienen la manía de nombrar a sus pubs por pedacitos de reyes, reinas, infantas y duques; que las piernas de uno, los brazos de otro, la cabeza de tal señor.

Una manera de recordarles a los de sangre azul que allá en Francia, del otro lado del charco, una revolución bastó para desalojarlos de casa. Uno de los más antiguos, The Duchess’s arms (Los brazos de la duquesa) nos recibe entre alfombras en las paredes, pisos y techos.
EXTERIOR – CALLE, CONFUNDIDA
Salgo a la calle. Enfrente a casa hay una pintada gigantesca del IRA: “One law, one land, one trhone”, dice rematando el dibujo de un fusil marrón oscuro sostenido por un puño excesivamente grande. Las letras de la frase: negras, gruesas. “Una ley, una tierra, un trono”.

Al querer bajar la vereda tengo una sensación que va a repetirse muchas veces y a la que no me voy a poder acostumbrar mientras esté en Irlanda: sentir que estoy haciendo las cosas exactamente al revés. Cuando miro hacia la derecha para prevenirme de los autos que vienen hacia mí, encuentro que en realidad en esa dirección los coches van y debo girar inmediatamente y retroceder. Lo intento de nuevo, digamos, racionalmente, pero en lugar de mirar hacia la dirección adecuada, todo lo que logro es adelantar la pierna derecha si antes había adelantado la izquierda, y viceversa -nunca tan bien puesta esa palabra-. Pero ésa es la realidad del tráfico en Irlanda, lo que guarda una extraña simetría con el arco ideológico en un país donde al catolicismo hay que ubicarlo en la extrema izquierda.

Quizá el de Irlanda sea uno de los catolicismos más tristes de todas las latitudes. Está hecho de piedad y silencio, pero de un silencio combativo y resistente.

Irlanda es independiente al sur y forma parte de la corona británica en el norte. En 1916 Irlanda declaró su independencia. Gran Bretaña aceptó el asunto a regañadientes y puso sus condiciones: los seis estados del norte de la isla, donde vivía la mayoría de los protestantes escoceses e ingleses, serían independizados después de la Primera Guerra. Pero una guerra llevó a la otra y nunca hubo un huequito en la apretada agenda inglesa para tratar el tema. Y así están todavía: esperando, “one law, one land, one trhone”.

INTERIOR – COLLEGE, CULTA

Cruzo la calle, una vez más a contramano, pero llego a salvo a la puerta del Trinity College, un orgullo pretty Irish. En las paredes cuelgan fotos de sus alumnos más preciados: Joyce se codea con Beckett y Michel Collins. Y también están las fotos de los que no hay fotos en el aula: los millones de emigrantes que partieron a abrazarse con la estatua de la Libertad. Está John Fitzgerald Kennedy y su hijo John John, Eugine O’Neil. Oscar Wilde con las piernas tirando a obesas cruzadas una sobre otra con un sombrerote con plumas en la cabeza todavía joven, sonriente. Y una foto de un campo viejo y seco que sólo marca una fecha: 1845-1848. En esos años el país se vació. Entre muertos y emigrados desaparecieron de la verde Irlanda más de dos millones de personas: la cosecha de papas fracasó un año, y el siguiente y el siguiente y el siguiente. Y ellos, como buenos creyentes, siguieron rezándole a San Patricio, que de esclavo de la agricultura mutó a lo que es hoy, un sinónimo de cerveza y tréboles en celebración. El 17 de marzo la ciudad enloquece. Ese día todo está permitido: besitos y arrumacos entre desconocidos, faltar al trabajo, pedir “pido” si uno no entiende el juego, robarle el casco al policía, comer hostias sin bendecir. Pero hoy no. Hoy no es 17 de marzo. Hoy es 16 de junio, el día más detalladamente narrado en la literatura, el día en que transcurre Ulisses.

James Joyce necesitó 757 páginas en arial 12 para contar 18 horas en la vida de dos dublineses. Mientras el héroe del poema de Homero debe atravesar el Mediterráneo para llegar a lo que en aquel momento eran las puertas del mundo y así reencontrarse con su fiel Penélope, en la novela de Joyce, Leopoldo debe atravesar Dublin para volver borracho a la cama de Molly, su esposa que acaba de despedir a su amante.

INTERIOR – PUB, PUNTUAL

A las siete menos diez me pongo la chomba reglamentaria de Fitzsimons, el pub donde trabajo, me calzo las zapatillas negras y mi jefe abre la puerta en O’Connel street. Los primeros clientes son mis compañeros de habitación, el francés y la coreana master en tenis de mesa. Se apoltronaron en la barra confiando en que varias pintas de cervezas saldrían a mi cargo, bueno, no exactamente.

Los miércoles son los días de pago en Dublin. Eso significa bolsillos llenos, panza vacía y mucha cerveza a tomar. Una pinta de Guinness bien tirada exige respetar un ritmo: hay que hacerlo en etapas, por capricho de esa espuma espesa y tibia que se la da de lenta. Hay que tirar un poquito y dejarla descansar para que baje la espuma. Así 8 o 9 veces, con mucha paciencia, despacio. De este lado del pub los tachos de basura se van colmando; de aquel lado, un irlandés colorado en la cara, marrón en la cabeza y azul en los ojos se va enojado porque no está borracho y no le alcanzó la plata para lograrlo. Dos mujeres de unos cuarenta, saltan de la mesa con los vasos en la mano cuando suena The Cure. Bailan tambaleándose. Manchan la alfombra con cerveza negra. Cantan desparejo que no les importa la tristeza de los lunes, ni la depresión de los domingos porque los viernes están enamoradas. Dos viejos de traje que seguro en la mañana no estaban arrugados hacen palmas, y alientan muy borrachos a las damas: “Chickens, chickens, chickens”, les gritan. Ellas disfrutan del baile y de cuando en cuando se arremangan las camperas que a pesar del humo y el calor del pub no intentaron ni sacarse.

INTERIOR – PUB, ENAMORADA

Porque soy extranjera y trabajé de lo lindo y parejito, me permiten el honor de tocar la campana. El anuncio del último trago está dado. Ahora restan todavía dos horas de música y baile porque en un instante todos se lanzaron a la barra a pedir a cuatro manos más y más Guinness.

Llegó la hora de la melancolía, de volver a casa con el mono a cuestas. El DJ, el tío del dueño, le hace caso a su público y pone una que sepamos todos. Esto se pone serio. La gente pone cara de nada y canta, primero bajito y después con más fuerza en un inglés con letras U muy marcadas, la versión irlandesa de esa canción de Raúl Porcheto que batía récord de ventas durante la Guerra de Malvinas: “Hoy la Reina pasea en los jardines…” la, la, la, la.

Stephen, mi chico del reparto, me toma de la cintura y me rodea hasta ponerse frente a mi cara. Me besa y dibuja mi cara con sus manos.
Yo tengo las mías cargadas con jarras de cerveza y entonces él las agarra y me deja tomarlo de la cintura y besarlo. Y dibujarle su cara con mis manos.

dublin0 Dublin

París

paris París

La acción se desarrolla en Marruecos, pero durante toda la película la capital francesa está presente como el referente del profundo amor entre Ilsa y Rick. A pesar de la guerra y de la obligada y definitiva separación, aquellos momentos felices quedarán intactos.
Esa misma idea de permanencia anima la imaginación universal. Para locales y extranjeros, París es aquella gran ciudad que consiguió transformarse continuamente sin alterar nunca su esencia. Su poderosa personalidad, pero más todavía, la conciencia de ese poder, hacen que parezca reproducirse a sí misma. Cuna de acontecimientos, personajes y movimientos que extendieron su influencia al mundo entero, sigue siendo vanguardia, 22 siglos después de que los galos la fundaran. Su fantástica historia de excesos no la agotó ni mucho menos; como una diosa indiferente se nutrió de su gente para convertirse en objeto de reverencia de toda la civilización occidental. París es París, y con esa maravillosa convicción cinco millones de turistas dirigen sus pasos hacia ella cada año.

Estar ahí es la oportunidad ideal para hacer amigos. Vas a volver con miles de direcciones, no solamente de Europa o Latino América, sino también de los lugares más insólitos. A mí me tocó compartir ocho días con un chico de Omán, un pequeño país al sur de Arabia. Piloto de helicóptero, era tal cual imaginé durante mi infancia a Alí Babá; lo único que le faltaba era el turbante. Con su elemental inglés, su picardía y su humor, Munir me hizo morir de risa. También me hizo pensar: parados frente a la tumba de Jim Morrison, me decía que él, por ser musulmán, no le encontraba sentido a visitar a los muertos.
La ciudad impuso el charme a cada uno de sus rincones. Lo visual se impone en ella de principio a fín. Es una gran vidriera en la que se impone la lógica de ver y ser visto. Nadie se salva de estar inmerso en la belleza, tropezando con ella paso a paso, viviéndola en el contacto físico. Con premeditación o sin ella, o más seguramente combinando ambas posibilidades, París siempre está lista para la foto. Son sus calles lo que anhelamos. Pasearnos a la orilla del Sena, sentarnos en algún café, ver la Torre Eiffell… por eso sacamos un ticket con destino “Orly”. Cada cosa en la capital contribuye al collage de postales en movimiento.
En principio, los bistrot (bares y restaurantes) son un punto obligado de la vidriera parisina. En ellos tiene lugar el rito cotidiano de leer el diario y reunirse a conversar. Pero, principalmente, la atracción es contemplar las instantáneas que la calle tiene para ofrecer. No es casual que todos saquen mesas a las vereda. Es la posibilidad de degustar el paisaje con absoluta comodidad.
Cambiando las sillas de los bares por las zapatillas cómodas y livianas, las caminatas descubren otras muestras de encanto urbanístico. Ciudad devenida mundo, París ofrece contrastes deliciosos. Por un lado, Les Champs-Élysées, la glamorosa avenida de veredas anchísimas por las que circulan gran cantidad de personas. Por otro, las tortuosas callecitas del barrio de Montmartré, zigzagueantes, empinadas y angostas. Entre una y otras, la diferencia es la de una vía triunfal, por la que el progreso avanza sin barreras, y un refugio de los bohemios de fines del siglo XIX, que se instalaron en Montmartré a confabular contra lo establecido y a favor del arte.

Las calles serán también, muchas veces, el comedor de los visitantes. A causa de sus precios altos, los restaurantes son figuritas difíciles para quienes hacemos viajes de bajo presupuesto. Entonces, la mejor alternativa gastronómica para nosotros es la súper típica baguette. Las combinaciones para rellenar éste delicioso y nutritivo pan son infinitas: queso, paté, sardinas, atún, manteca, sal, tomate …la consigna de los estudiantes de mayo del ’68, “la imaginación al poder”, se hace carne en los cientos de jóvenes que se sientan en los parques de la ciudad a saborear sus larguísimos sandwiches. No miente el viajero que sostiene que la Torre Eiffell impresiona, pero que las baguettes son de no creer.
París agrega a la belleza de sus calles el despliegue de la movida cultural que improvisa escenarios y atelliers al aire libre. La experiencia estética no está solamente al otro lado de las puertas de los museos. La fuerza de la tradición es tal que parece que su espíritu traspasara los poros de las paredes y alcanzara a toda la ciudad, pero desprovisto de la contractura típica de cualquier colección. Arte y vida cotidiana van de la mano y crean un ambiente único. El espectáculo sale a la calle y atrapa a los transeúntes. La actitud hacia los artistas callejeros es muy distinta a la que estamos acostumbrados a tomar. Se los respeta muchísimo y eso hace posible que se mantenga y reproduzca la costumbre.

¿Y cómo iban los habitantes a quedar fuera de la foto? Como todo en París, mujeres y hombres emanan estilo. Hasta los agujeros de sus pantalones comprados en el mercado de pulgas quedarían bárbaro en una coqueta recepción en nuestras tierras. Tampoco debemos olvidar el otro elemento que hace que no pasen inadvertidos y para el cual se dice que, hábilmente, inventaron los perfumes. En todos lados vas a asombrarte viendo ropa, pelos y accesorios rarísimos y de todos los tonos imaginables. Lo mejor es que se mueven con absoluta naturalidad porque nadie los mira con curiosidad o con mala cara. La cosa cambia con los extranjeros. Hartos de cruzarse con turistas en su camino a lo largo de toda su vida, los parisinos no van a tratarte precisamente con amabilidad cuando te acerques a preguntarles algo. Es fija. Además, hay algo en su manera de ser que los hace así de antipáticos. Ojalá nunca estés en medio de una huelga parisina. Yo sí estuve y fue bien feo. Situación: paro de ferroviarios el día que me iba al sur de Francia. Carteles indicadores de la estación apagados. Señor de informes que se niega a decirme si salen trenes rumbo a Niza para no boicotear la protesta de sus compañeros. Corrida por el andén. Subida desesperada al único tren que se mueve. Pregunta al guarda: ¿adónde va este tren? Respuesta: a España. Ok: au revoir Niza. En fin, los parisinos saben que son el centro de la admiración mundial, y van a hacerte sentir su mala onda. Son los hijos lógicos de la gran metrópolis.
Alojándose en cualquier punto de la ciudad, disponiendo de mucho o poco dinero, siendo fanático del arte o aburriéndose mucho con él, de día o de noche, París enamora a cualquiera. Su pasado, su presente y la manera en que se instalaron en el imaginario occidental explican la presencia que mantiene a lo largo de los siglos. Nosotros, como Bergman y Bogart, también la tendremos siempre. Antes y después de viajar.
El gallo es el símbolo de Francia, y los parisinos cacarean de orgullo mostrándole al mundo que París resplandece de manera tal que ninguna ciudad puede igualarla.

Circuito clásico y off en París
Es una lista muy larga de enumerar la de los atractivos de esta Ciudad Luz, no obstante acá te damos una lista de lo conocido y lo no tanto que no te podés perder y que no siempre aparecen en las guías.
Marché d’ Aligre, mercado de “pulgas”, frutas y verduras para ver y oler París a nivel del piso, comprar cosas baratas en un ambiente folklórico. Todos los días excepto los lunes, de 7.00 a 13.00.
- Plâce de la Opéra, con sus elegantes comercios y el famoso Café de la Paix y frente a ella la espléndida Academia Nacional de Música, el mayor teatro del mundo por su superficie, la cúpula interior fué pintada por Marc-Chagall.
-La Bagatelle. Si vas a tomar sol a esta plaza, algunos de tus vecinos serán hermosos pavos reales. Para tener en cuenta cuando pinta la fiaca.
-Barrio Latino o Saint Michele, cuyos restaurantes y salas de espectáculo resultan de lo más bohemio y colorido de París. Aquí se encuentra la Universidad de La Sorbonne, de prestigio mundial.
- Musée de Orsay, aloja al museo Impresionista, en una antigua estación de trenes remodelada, ejemplo del estilo arquitectónico de “la Belle Epoque”.
-No todo lo que brilla es oro. La imagen que te vas a llevar de París no son sólo sus monumentos. Reservá rollo y fotografiá a sus exóticos personajes.
- Plâce Vendôme, en cuyo centro se encuentra la columna de fuste historiado, construída por orden de Napoleón con la fusión de las armas tomadas al enemigo.
-Cena parisina. Con lo que ahorraste con las baguettes, date un buen gusto como cenar en algunos de los tantos restaurantes con un rico vino tinto
- Barrio Montmartré, la famosa colina con la basílica Sacre Coeur a cuyos pies se extiende una aglomeración de locales de diversión, bares, anuncios de strip-tease, célebres cabarets como el Moulin-Rouge, cargado de la atmósfera pintoresca del antiguo barrio parisino de los artistas.
-Marché des Puses. Acá podés comprar, vender y canjear ropa. Tiene mucha onda moderna y retro y te podés enterar de movidas copadas de verdad para la noche.
- Centro Georges Pompidou, alberga el Museo Nacional de Arte Moderno, en las calles de sus alrededores se respira “la liberté”, lo vas a notar observando cantidad de personajes underground, artístas, punks, etc.
-Campos de Marte a la noche es el lugar elegido por los jóvenes para reunirse a cantar, tocar la guitarra y contar historias.
- Barrio de la Bastilla, con su -pera moderna y sus pintorescos “Bistros” (bares y cafés) que tienen toda la onda parisina.
-La Vellette es un cine que acá no vas a encontrar. Su pantalla tiene 180º, podés meterte en la película como si fueras uno de sus protagonistas.

Para volver a ser chicos por un día.
Cada vez son más los viajeros que, cansados de museos, deciden tomarse un día y visitar los parques de diversiones en las afueras de París. Acá, nuestras recomendaciones:
Euro Disneyland
Un dia para reir, recordar, emocionarse y olvidarse de todo. Mickey, Pluto, Donald, Tribilín y compañía; el Castillo de los Cuentos; los salones del Far West; las aventuras de Indiana Jones y de los piratas. Montañas rusas con mucha adrenalina y la Casa del Terror. Discoverland, con su pantalla de 360 grados; películas tridimensionales y el simulador de las guerras de las galaxias, son sólo algunas atracciones que este parque tématico tiene para ofrecer. ¡¡No te lo podés perder!!
Ubicado a 30 kilometros al norte de París. El pase por todo el dia cuesta U$D 40 y desde París hay dos trenes (TGV y RER) que salen cada 15 minutos.
Parc Astérix

Si Mickey tiene su propio parque de diversiones en París, ¿cómo no lo iba a tener Asterix ? “La única aldea que resiste al Imperio Romano” en tamaño natural y por supuesto todos los personajes de la mítica historieta de Goscinny y Uderzo. Espectáculos, paseos, bailes, teatros, montañas rusas convencionales y acuáticas. Si querés un parque mas autóctono, más… “galo”, no faltes.
Está ubicado a 30 kilometros al norte de París. Se puede conseguir el pase para todo el día, más el transporte por U$D 40 en las estaciones de trenes RER.
Futuroscope
Mostrar imágenes que jamás viste es el reto de este parque ¡y qué manera de lograrlo! Es como el Discoverland de Euro Disney, pero ampliado, perfeccionado y cuidado hasta el más mínimo detalle. La tecnología aplicada a la ilusión e imaginación puestas en pantallas de 360 grados, perpendiculares, películas en tercera dimensión como nunca soñaste. Si querés salir totalmente maravillado, éste es el lugar.
De París-Montparnasse el tren tarda 90 minutos. El pase por el día cuesta U$D 30.

En la pequeña localidad italiana de Orvieto, se encuentra una span style=”font-weight: bold;”obra maestra/span y singular de la span style=”font-weight: bold;”ingeniería del siglo XVI/span. Al principio cuesta entender su función y el porqué de su span style=”font-weight: bold;”extraño diseño/span, pero al poco el viajero queda rápidamente fascinado por sus span style=”font-weight: bold;”dos escaleras helicoidales/span que se adentran casi span style=”font-weight: bold;”60 metros en las profundidades/span de la tierra en busca del líquido elemento.br /br / div style=”text-align: center;”a onblur=”try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}” href=”http://2.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xwTcVDmI/AAAAAAAABBM/sEM3XClbtYw/s1600-h/pozzox.jpg”img style=”margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;” src=”http://2.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xwTcVDmI/AAAAAAAABBM/sEM3XClbtYw/s400/pozzox.jpg” alt=”" id=”BLOGGER_PHOTO_ID_5281932643898035810″ border=”0″ //aspan style=”font-size:85%;”span style=”font-style: italic;”Vista del Pozzo, Foto de Nam Dae Hyun, /spana style=”font-style: italic;” href=”http://www.panoramio.com/photo/10947370″foto original/a/spanbr //divbr /Mientras span style=”font-weight: bold;”Carlos V saqueaba Roma en 1527/span, el Papa span style=”font-weight: bold;”Clemente VII/span aprovechó la obscuridad de la noche para escapar disfrazado de vendedor de fruta. En su huida Clemente se span style=”font-weight: bold;”refugió en Orvieto/span, pero no estaba tranquilo, pues estaba convencido que Carlos V acudiría tras él, por lo que decidió reforzar las defensas de la ciudad.br /br /La ciudad de a href=”http://es.wikipedia.org/wiki/Orvieto”Orvieto/a era un emplazamiento fácil de defender, una especie de span style=”font-weight: bold;”fortaleza natural /spansituada sobre una roca de toba volcánica que se levanta unos span style=”font-weight: bold;”50 metros sobre el terreno circundante/span. Aunque esta fortaleza tenía un punto débil: la span style=”font-weight: bold;”falta de agua/span. Clemente encargó a a href=”http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_da_Sangallo_el_Joven”Antonio da Sangallo el Joven/a la construcción de un nuevo pozo con el que asegurar el suministro de agua en caso que el Papa se viera otra vez bajo asedio.br /br /div style=”text-align: center;”a onblur=”try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}” href=”http://3.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xwhbl-GI/AAAAAAAABBU/JRVvPcfN8W0/s1600-h/Orvietodist.jpg”img style=”margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;” src=”http://3.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xwhbl-GI/AAAAAAAABBU/JRVvPcfN8W0/s400/Orvietodist.jpg” alt=”" id=”BLOGGER_PHOTO_ID_5281932647653046370″ border=”0″ //aspan style=”font-size:85%;”span style=”font-style: italic;”Orvieto/span/spanbr //divbr /Sangallo decidió cavar en la posición más baja de la ciudad, próximo al borde del precipicio que rodea la ciudad y cerca de las ruinas de una antigua acrópolis etrusca. El objetivo era llegar al span style=”font-weight: bold;”manantial de San Zeno/span situado a unos span style=”font-weight: bold;”55 metros debajo de la roca/span. La obra no era una empresa fácil, por un lado estaba la profundidad que se tendría que excavar, pero luego habría resolver el problema de span style=”font-weight: bold;”cómo subir el agua a la superficie/span. La ingeniosa solución propuesta por Sangallo a este último problema es lo que haría especial este pozo.br /br /La obra, de unos span style=”font-weight: bold;”13 metros de diámetro/span, constaría de dos escaleras helicoidales que descenderían hasta el nivel en que se encontraba el agua. Estas dos escaleras que jamás se encontrarían, estarían iluminadas y ventiladas por ventanas. Al tratarse de dos escaleras independientes, y no sólo una, permitirían a los animales de carga span style=”font-weight: bold;”bajar a buscar agua a través de una de las rampas/span span style=”font-weight: bold;”y volver por la otra sin cruzarse/span con los que bajaran ni hacer ningún giro brusco, haciendo así todo el proceso más rápido y fácil.br /br /div style=”text-align: center;”a onblur=”try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}” href=”http://1.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xwotHVQI/AAAAAAAABBc/tk4qpMXTuDs/s1600-h/pozzoext.jpg”img style=”margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;” src=”http://1.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xwotHVQI/AAAAAAAABBc/tk4qpMXTuDs/s400/pozzoext.jpg” alt=”" id=”BLOGGER_PHOTO_ID_5281932649605584130″ border=”0″ //aspan style=”font-style: italic;font-size:85%;” Entrada del pozo/spanbr //divbr /Este span style=”font-weight: bold;”modelo de circulación/span dentro del pozo hace que si span style=”font-weight: bold;”dos personas se ven cara a cara/span a través de las ventanas al mismo nivel, aunque parezca que se encuentran muy cerca en el mismo plano, se span style=”font-weight: bold;”encuentran muy lejos/span, teniendo que bajar hasta el fondo del pozo o subir hasta la superficie para encontrarse. Sin embargo, para llegar a aquel que se ve en una ventana más abajo o más arriba, span style=”font-weight: bold;”basta con caminar sólo unos pasos/span. La dos escaleras permiten otros recorridos que dan lugar a situaciones curiosas, por ejemplo si dos deciden ascender desde el fondo del pozo cada uno por una escalera, se verán cara a cara a través de cada ventana pero saldrán dándose la espalda el uno al otro, uno por el norte y otro por el sur.br /br /La construcción del pozo comenzó en 1527 de la mano de Antonio da Sangallo y, aunque 3 años más tarde Carlos V y Clemente VII se habían reconciliado, la excavación del pozo continuó hasta que, casi span style=”font-weight: bold;”10 años después de su comienzo, se llegó al agua/span, para entonces Clemente ya había muerto, Pablo III ocupaba su lugar y el motivo por el que se construyó el pozo resultaba bastante lejano.br /br /div style=”text-align: center;”a onblur=”try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}” href=”http://4.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xw3CtbqI/AAAAAAAABBk/OTf9EQVhCW0/s1600-h/500px-Orvieto_Pozzo_San_Pat.jpg”img style=”margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;” src=”http://4.bp.blogspot.com/_Vy90gyy20wM/SU0xw3CtbqI/AAAAAAAABBk/OTf9EQVhCW0/s400/500px-Orvieto_Pozzo_San_Pat.jpg” alt=”" id=”BLOGGER_PHOTO_ID_5281932653454257826″ border=”0″ //aspan style=”font-style: italic;font-size:85%;” Vista desde el fondo/spanbr //divbr /El resultado final fue un span style=”font-weight: bold;”edificio sin habitaciones/span, en él que el espacio sólo sirve para ser recorrido. Este edificio enterrado está formado por span style=”font-weight: bold;”dos cilindros/span. La sencillez del cilindro interior, que es hueco y continuo, contrasta con la complejidad del exterior, que contiene las dos escaleras superpuestas. La profundidad final del pozo fue de casi span style=”font-weight: bold;”60 metros/span, lo que hizo necesario que cada una de las dos escaleras tuviera span style=”font-weight: bold;”248 escalones/span y construir span style=”font-weight: bold;”72 ventanas/span para su ventilación e iluminación. Un span style=”font-weight: bold;”puente de madera sobre la cisterna /spansituada en el fondo del pozo permitía que una vez acabada la operación de carga de agua, los animales pudieran tomar la escalera opuesta y emprender el ascenso de vuelta.br /br /A primera vista es fácil suponer que la span style=”font-weight: bold;”construcción del pozo/span fue un proceso uniforme, sin embargo, no fue así. Al principio las tareas de construcción consistían sólo en excavar y la misma span style=”font-weight: bold;”roca excavada servía de pared /spanpara el pozo, pero a media profundidad, la dura capa de toba dio paso a span style=”font-weight: bold;”arcillas y limos/span, lo que hizo necesario construir un span style=”font-weight: bold;”muro alrededor/span del pozo para contener el terrenobr /br /centerobject width=”425″ height=”344″param name=”movie” value=”http://www.youtube.com/v/c7YRiedk9k8amp;hl=enamp;fs=1″param name=”allowFullScreen” value=”true”param name=”allowscriptaccess” value=”always”embed src=”http://www.youtube.com/v/c7YRiedk9k8amp;hl=enamp;fs=1″ type=”application/x-shockwave-flash” allowscriptaccess=”always” allowfullscreen=”true” width=”425″ height=”344″/embed/object/centerbr /div style=”text-align: center;”span style=”font-size:85%;”a style=”font-style: italic;” href=”http://www.youtube.com/watch?v=c7YRiedk9k8″“Il pozo di San Patrizio”/aspan style=”font-style: italic;” de www.luoghimisteriosi.it en youtube.com/span/spanbr //divbr /La autoría arquitectónica del pozo se le atribuye a da Sangallo, aunque más tarde se hizo cargo de la dirección de la obra span style=”font-weight: bold;”Giovanni Battista da Cortona/span y sería el escultor y arquitecto florentino, span style=”font-weight: bold;”Simone Mosca/span, el encargado de acabar la parte superior del pozo, es decir, la parte que está por encima del nivel del suelo, donde están las puertas de entrada y salida y donde se colocó una inscripción latina que recuerda: “span style=”font-style: italic;”quod natura munimento inviderat industria adiecit/span” (span style=”font-weight: bold;”lo que la naturaleza privó, lo provea la diligencia/span).br /br /El nombre por el que es conocido en la actualidad, Pozzo di San Patrizio, le llegaría siglos más tarde, cuando alguien, tal vez impresionado por su profundidad, dijo que le recordaba el span style=”font-weight: bold;”abismo/span al que el santo irlandés, a style=”font-weight: bold;” href=”http://en.wikipedia.org/wiki/St_Patrick%27s_Purgatory”San Patricio/a, acostumbraba a retirarse para rezar en span style=”font-weight: bold;”Lough Derg/span y desde el cual, según la leyenda medieval, podía contemplarse span style=”font-weight: bold;”el mismísimo purgatorio/span, hecho que aprovechó para realizar numerosas conversiones.br /br /PS: ¡Feliz Navidad!br /br /bonus track:br /- a href=”http://www.elzo-meridianos.blogspot.com/2008/08/chand-baori-el-templo-de-los-mil.html”Chand Baori: El templo de los mil escalones/a en meridianos , otro pozo diferente, este parece dibujado por Escherbr /br /+info:br /- a href=”http://travel.nytimes.com/travel/guides/europe/italy/tuscany-and-umbria/orvieto/attraction-detail.html?vid=1154654621583″Orvieto Attractions/a in nytimes.combr /- a href=”http://www.orvietoturismo.it/pag_int_subaree.php?codice=id3f6acd5844086amp;id=17″Saint Patrick’s Well/a in OrvietoTurismo.itbr /- a href=”http://books.google.com/books?id=VEISAAAAYAAJ”Handbook for Travellers in Central Italy/a (pág 159) by John Murray in googlebooksbr /- a href=”http://books.google.com/books?id=P026T6c39BEC”Seven partly underground rooms and buildings for water, ice, and midgets/a (pág 20) by Mary-Ann Ray in googlebooksbr /- a href=”http://elviajero.elpais.com/articulo/viajes/ITALIA/Pequenos/placeres/Orvieto/elpviavia/20021012elpviavje_4/Tes”Pequeños placeres de Orvieto/a en El Viajero de El Paísbr /- a href=”http://www.elconfidencial.com/ocio/indice.asp?id=4282″Orvieto, cerca de las nubes/a en elconfidencial.combr /- a href=”http://www.panoramio.com/map/#lt=42.718390amp;ln=12.112556amp;z=1amp;k=2amp;a=1amp;tab=1″vista aérea y fotos/a en panoramioimg src=”http://feeds.feedburner.com/~r/cabovolo/~4/493043064″ height=”1″ width=”1″/

Viaje Clase De 4eso Archidona

fotos del viaje a madrid…



Turismo En Merlo, San Luis, Argentina

Turismo en Merlo provincia de San Luis, Argentina…



 Page 5 of 22  « First  ... « 3  4  5  6  7 » ...  Last »