La preciosa costa marítima de Salema está localizada en la costa del parque natural de Vincentina, a unos 80 kilómetros de la playa de Faro, y a mitad de camino entre Lagos y Sagres, en el Algarve oeste. La playa de Salema no es demasiado grande y es compartida por los bañistas y los coloridos barcos de los pescadores, mientras preparan sus redes para la pesca. Alrededor de esta acogedora playa tenemos acantilados de pequeño tamaño, que la erosión del mar ha revelado fósiles de dinosaurios. Hay una rampa que lleva directamente a la playa desde el pueblo, y que utilizan tanto los turistas como los pescadores que van a la busca de pulpos, sardinas, caballas para el mercado.

El pueblo da un ambiente de paz y tranquilidad, con estrechas calles bordeando las casas y una plaza que nos da la oportunidad de comprar en el mercadillo pan, fruta, hortalizas, al igual que el pescado fresco capturado la misma mañana. En esta población, los días pasan lentamente y el estrés no tiene cabida ni para los locales ni para los turistas que escapan de los agobios de la ciudad y su vida cotidiana.

La arenosa playa de Salema, está tocada por las calmadas aguas azules del océano Atlántico, y los bajos pero efectivos acantilados que la rodean hacen de perfecta barrera contra el viento. En las vacaciones de verano, las actividades más típicas son tomar el sol, bañarse y jugar a la pelota, con las palas o al frisbee. Aunque el verano es la época preferida para venir a Salema, esta playa es visitada en todas las estaciones del año, y es que Salema también es un objetivo turístico en invierno, donde esta localidad y otras cercanas, son igual de bellas que en la temporada estival.

Aparte de las actividades mencionas anteriormente, mucha gente elige pasear hasta playas cercanas para ir descubriendo lo que ofrece esta costa. Hacía el oeste, podremos encontrar playas apenas sin tocar por la mano del hombre y en un estado semi salvaje, las cuales se encuentran dentro del parque natural.

¿Dónde me alojo?

Hay hoteles y apartamentos en Salema, por lo que no habrá problema de alojamiento independientemente de al época en la que la visitemos. Sin embargo, una de las cosas que mucha gente hace cuando llega a Salema, es alquilar una habitación en una de las casas del pueblo llegando a un acuerdo con los de la localidad. Suele salir por unos veinte euros la noche, aunque depende de lo que hablemos. Sabremos que casas alquilan las habitaciones ya que veremos letreros con la palabra ‘quartos’.

¿Dónde puedo ir a comer?

Hay varios buenos restaurantes en Salema, los cuales ofrecen pescado fresco y algunos platos típicos de Algarve, como son las sardinas asadas hechas a su estilo y el pollo al piri piri. Uno de los sitios que podemos probar es el restaurante Mira Mar, el cual tiene una terraza cubierta desde la que se puede ver toda la playa. También está el restaurante O Barco, que está cerca la plaza del pueblo y donde sirven cocina tradicional portuguesa y menús internacionales. El restaurante Atlántico, el cual está junto a la playa, tiene unas excelentes vistas al océano. El bar/restaurante boia sirve desayunos desde las 10 de la mañana y sirve ininterrumpidamente comidas y cenas hasta entrada la noche. También hay pizzerías en Salema, como es el caso del restaurante O Carapau Francés.

En cuestión de ambiente nocturno y lugares para tomar algo por la noche, Salema no es precisamente un sitio festivo y con mucha vida festiva, pero tiene algunos locales que en verano animan las madrugadas veraniegas. Es el caso del bar Tabúa y que está al final de la calles de los pescadores. Podremos encontrar algo de ambiente nocturno para tomarnos unas copas y escuchar música. Como alternativa, hay algunos buenos locales en las localidades cercanas a Salema, como por ejemplo en Burgau o en Praia da Luz, que tiene una discoteca que cierra bastante tarde.


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