Watamu
Les hablo nada más y nada menos que de unas playas poco menos que desconocidas, al menos para gran parte del turismo europeo, y sobre todo si se les compara con los grandes destinos turísticos que representan otros litorales como los del Caribe, las Baleares o incluso destinos un poco más exóticos como las islas Mauricio, Hawái o Tailandia. Sin embargo, estos pueblos costeros del este de África esconden mucho más que solo sus extraños nombres; playas casi vírgenes cuyas aguas cristalinas y finas arenas blancas sorprenden y enamoran incluso al turismo playero más exigente. Situadas en la costa de Kenia y opacadas por el extenso turismo natural del país, estas aguas azules no dejan de impresionar a todo aquel que se desvía unas horas de su safari para visitarlas.
Diani
Estas increíbles playas cuentan con una extensa variedad de hoteles y servicios que se encuentran al servicio del turismo más exquisito y cuyos precios en temporada alta pueden llegar a superar los 800 euros por un simple fin de semana sin contar los traslados, pero no se asuste, buscando y planeando bien pueden ser accesibles para muchos bolsillos. Lo más caro sin duda alguna es llegar a Kenia, el precio del boleto de avión saliendo desde España oscila entre los 500 y los 1000 euros por persona dependiendo de la temporada y la aerolínea que se escoja, una vez en Nairobi (capital del país) transportarse a estos sitios de playa es relativamente sencillo y accesible, desde los 6 euros que cuesta ir en autobús hasta los 150 que vale ir en avión. Ambos transportes le dejaran en Mombasa, antigua capital de Kenia y puerto más importante de África del Este. Desde aquí, si se mueve unos kilómetros hacia el norte llegara a las playas de Watamu y Malindi, y si lo hace hacia el sur a Tiwi y Diani. En ambos sitios las opciones más asequibles consisten en alquilar desde pequeñas cabañas en primera línea de playa, cuyo costo ronda los 30 euros por noche hasta lujosos chalets individuales con piscina y canchas de tenis que se pueden alquilar desde 600 euros por semana, ambas más baratas que las opciones hoteleras cuyo costo ronda los 800 euros por persona por una estancia de dos a tres noches aunque, eso sí, incluyen comida y bebida y en algunos casos deportes acuáticos también.
Sin embargo, la autentica experiencia de la costa indica de Kenia se haya lejos de los suntuosos hoteles, y se encuentra en las pequeñas cabañas que se pueden alquilar lejos de las zonas turísticas, donde las playas no están infestadas por el turismo hotelero ni por los famosos beach-boys que recorren las playas buscando vender souvenirs y viajes de buceo a precios desorbitados. Estas pequeñas cabañas acogen desde 2 hasta 8 personas por precios simbólicos y están perfectamente equipadas para que el viajero pueda viajar con las comodidades mínimas y a un coste muy bajo. Casi todas las viviendas de este tipo se encuentran en la primera línea de playa y bastante alejadas de los focos turísticos como para poder darse un paseo a primera hora de la mañana, mientras los pescadores de las aldeas cercanas realizan sus tradicionales actividades, con un toque muy africano o al caer la tarde en una playa completamente aislada y sin gente. Una imagen difícil de concebir si se les compara con las playas tan llenas a las que estamos acostumbrados. Estas playas representan una autentica maravilla natural donde los famosos monos del Colobo se pueden observar brincando de rama en rama o quién sabe, tal vez robándole alguna pieza de fruta o el bloqueador solar. Sus arrecifes de coral son famosos entre los buceadores expertos y principiantes, así como la observación de las coloridas aves que habitan esta distinguido litoral; sin duda las playas de Kenia son un auténtico paraíso natural que no le dejará indiferente.
Otro de los grandes atractivos de estos increíbles sitios playeros es sin duda la remarcada tradición africana de la zona que se deja ver en todo momento, convirtiendo estas playas en sitios arraigados a su gente y que no han perdido sus costumbres y tradiciones pese al rápido incremento que el turismo ha tenido en los últimos años. El sabor africano de la costa se hace notar en todo momento y da un toque muy especial a la estancia en este sitio. Se pueden apreciar bailes folklóricos africanos, vendedores de artesanías y sobre todo la carismática y amable personalidad de su gente que seguramente el alegrará la estancia. Tradiciones tan típicas como pasear en camello por las playas, dar una vuelta en bote por los arrecifes de coral o las pequeñas islas de la costa o incluso que le preparen una magnifica cena en la playa a la luz de las velas son solo algunos de los servicios que esta carismática gente le ofrecerá tan pronto como usted ponga un pie fuera del sitio donde se hospede y que los acepte usted o no siempre serán correspondidos con la carismática sonrisa, amabilidad y un “hakuna matata†(no hay problema) que no dejará de escuchar desde el primer momento que llegue a Kenia.
De cualquier manera no se debe olvidar que estas playas se encuentran en un país africano cuyas condiciones de salud e higiene varían mucho de las condiciones europeas, por lo tanto es muy recomendable consultar con su operador de viaje o con la embajada de su país en Kenia antes de realizar el viaje para que así pueda disfrutar sin peligros ni preocupaciones de los maravillosos paraísos naturales que el litoral de Kenia le puede ofrecer. No olvide empacar un buen repelente de insectos y una cámara de fotos!
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